domingo, 8 de diciembre de 2019
miércoles, 4 de diciembre de 2019
lunes, 2 de diciembre de 2019
El glaucoma se vincula con la contaminación
EUROPA PRESS
MADRID
Vivir en un área más contaminada está vinculado a una mayor probabilidad de tener glaucoma, según un estudio dirigido por el University College de Londres (UCL), en el Reino Unido.
Según los hallazgos publicados en la revisyta Investigative Ophthalmology & Visual Science, las personas en los vecindarios con mayores cantidades de contaminación por partículas finas tenían al menos un 6% más de probabilidades de informar que tenían glaucoma que las de las áreas menos contaminadas.
“ Hemos encontrado otra razón por la cual la contaminación del aire debe abordarse como una prioridad de salud pública, y que evitar las fuentes de contaminación del aire podría valer la pena para la salud ocular junto con otras preocupaciones de salud”, alerta el autor principal del estudio, el profesor Paul Foster, del Instituto de Oftalmología del UCL y del Moorfields Eye Hospital.
martes, 26 de noviembre de 2019
Consejos para que los niños tengan una alimentación sana
Y es que, tal y como ha recordado la organización, la causa fundamental de la obesidad es un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y gastadas, la cual se debe principalmente a la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa, entre otras razones.
En este sentido, la FEAD ha asegurado que el primer paso en el tratamiento de la obesidad es la mejoría en los hábitos alimentarios y el incremento de la actividad física para disminuir la masa grasa. Por ello, ha aconsejado que en el desayuno los menores tomen leche, pan o cereales y fruta porque les aportará la energía necesaria para jugar y estudiar.
Mito o realidad: ¿el alcohol quema las neuronas?
El mito que afirma que el alcohol mata las células cerebrales se remonta a tiempos lejanos y, sobre todo, está relacionado con la aprobación de la 18ª Enmienda en Estados Unidos, cuando el movimiento de la Templanza comenzó a difundir el rumor de que el consumo de alcohol mataba nuestras valiosas neuronas.
Debido a la lentitud del movimiento, la dificultad para hablar y simplemente la torpeza de los borrachos, este rumor fue ampliamente aceptado como un hecho y se extendió como un reguero de pólvora. De hecho, no fue hasta 1993, exactamente 60 años después de la derogación de la Ley de Prohibición, que la ciencia finalmente pudo concluir sin ninguna duda que el alcohol no mataba las neuronas. Básicamente los investigadores compararon las neuronas de los alcohólicos con los no bebedores y no encontraron diferencias notables.
Cuando el alcohol llega al cerebro, desactiva la función al dañar el tejido conectivo al final de las neuronas. Esto interrumpe la comunicación entre las neuronas y hace que sea más difícil para un individuo concentrarse o completar tareas menores. Sin embargo, nuestros cuerpos son increíblemente resistentes y en su mayor parte 'perdonan' las obras de la naturaleza. Este alboroto celular inducido por el alcohol causa un daño menor y definitivamente no da como resultado la muerte de la neurona.
Ahora bien, aunque el alcohol no mate las neuronas, pues para aniquilar cualquier tipo de célula, se necesitan altísimas concentraciones de alcohol –próximas al 100 %–, y empezamos a emborracharnos a partir de un nivel en sangre del 0,1 %, sí mata a millones de personas cada año
El consumo de alcohol altera la estructura y la función de las neuronas en un área del cerebro llamada cuerpo estriado dorsomedial, una región del cerebro que impulsa comportamientos dirigidos a objetivos, y el alcohol da como resultado "alteraciones persistentes de la morfología neuronal"en esta zona.
AGENCIAS
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